sábado, 21 de marzo de 2009

Aquiles Nazoa: Artículo Científico de Alecia Castillo H.


AQUILES NAZOA, SU VIDA y VISIÓN DE CARACAS
Alecia Castillo H.

Docente e Investigadora libre, adscrita al Instituto de Derecho Comparado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Carabobo

RESUMEN
El venezolano Aquiles Nazoa, ampliamente conocido como humorista, poeta lírico, dramaturgo y periodista, no ha sido suficientemente estudiado como ensayista aún cuando están vigentes sus ideas. Su vida y su obra están íntimamente ligadas a Caracas, por lo cual puede percibirse la semejanza entre la vida de la ciudad con la vida de este escritor. Al realizar una revisión de tres de sus obras Caracas Física y Espiritual, Venezuela Suya y Raúl Santana con un pueblo en el Bolsillo, bajo la perspectiva culturalista, se observa una visión múltiple de la ciudad presentada a través de la historia, la memoria y los símbolos. En ensayos rebosantes de lirismo, Nazoa une la evocación, la realidad y la historia con proyectos factibles para un recate de la identidad perdida y un futuro mejor para Caracas.

Palabras claves: Literatura. Caracas. Aquiles Nazoa.

ABSTRACT
Venezuelan Aquiles Nazoa, very well-known as a humorist, lyrical poet, playwright and journalist, has not been sufficiently studied as an essayist even today when his ideas still persist. l-lis life and works are closely tied to Caracas. The similarities between the life in the city and the life of the writer can be sensed. When we examine three of his works: Physical and Spiritual Caracas, Venezuela is yours and Raul Santana with a town in his pocket, under the cultural perspective, we can see a multiple vision of the city, presented through history, memory and symbols. The essays abounds in lyricism, Nazoa combines evocation, reality and history with feasible projects for a rescue of the lost identity and for a better future for Caracas.

Key Words: Literature, Caracas. Aquiles Nazoa.

INTRODUCCIÓN

Entre las ciudades que han tenido la suerte de contar con un escritor que le cante a sus lugares y a su gente con fervor y lirismo, se encuentran Buenos Aires con Jorge Luis Borges y Caracas con Aquiles Nazoa.
Nazoa presenta en sus libros Caracas Física y Espiritual, Raúl Santana con un pueblo en el Bolsillo y Venezuela Suya, la historia de Caracas, como una colección de acontecimientos que va desde el nacimiento y pasa por diversas etapas de su desarrollo.
Más que un escritor sobre Caracas, Nazoa se muestra como un lector de la ciudad. Presenta una memoria imaginaria y una memoria imaginante que en muchos casos coloca al propio autor en posición de reflexionar si algunos de los hechos que relata, provienen de su buena memoria infantil o de su imaginación de poeta. El autor va más allá de la trascripción de la realidad para crear historias basadas en hechos comprobables.
Aquiles Nazoa que nació y creció en Caracas, (también allí está sepultado) se considera a sí mismo, genuino representante de la ciudad, con el derecho de hablar de ella con toda propiedad, porque allí nacieron y crecieron sus padres, vivió y se formó su familia y nacieron y crecieron sus hijos. De esta íntima relación con la ciudad, deriva que sus imágenes tengan un valor documental que va más allá de una simple colección de recuerdos debido a que en sus estampas se refleja claramente una especie de compromiso ético contraído con la realidad.

Aquiles Nazoa, el hombre que equivale a Caracas, la ciudad

Nació el 17 de mayo de 1920 en el barrio popular "El Guarataro" en el seno de una familia humilde. Según su propio relato tuvo una "infancia pobre pero nunca triste ", que lo obligó a ejercer diversos oficios tales como aprendiz de carpintería, repartidor de bodega, telefonista y botones del hotel Majestic mientras completaba su educación primaria en la escuela El Buen Consejo.
Para ese entonces, Venezuela estaba conducida por la férrea mano del dictador Juan Vicente Gómez, a quien Nazoa llegó a conocer en la infancia, siendo repartidor de la Panadería Solís y se acercó al Palacio de Miraflores donde "el Benemérito" repartía monedas a los niños. En su relato dice que ese día supo de boca de su tío lo que significaba una dictadura, cosa que poco tiempo después comprueba cuando el chofer de Gómez atropella y destruye impunemente la bicicleta de su padre Rafael Nazoa. En este vehículo el poeta aprendió a "deletrear el paisaje", en recorridos dominicales por todos los rincones de su ciudad natal.
Caracas, que había sido refulgente en el siglo XIX como la ciudad de Simón Bolívar, Andrés Bello, Cecilio Acosta, se encontraba en estado deplorable, el caudillaje que siguió al guzmancismo con advenimiento de Castro y Gómez al poder, la habían convertido en una ciudad de hombre primitivos y brutales con feroces cuerpos represivos a los cuales Nazoa señala como "el signo más constante de todo lo que representa esa época que viene desde el año en que yo nací hasta cuando muere Gómez".
Comparte las travesuras escolares de su infancia con dos grandes figuras del arte venezolano del siglo XX: el pintor Héctor Poleo y el músico Evencio Castellanos. Muy niño presenció los sucesos políticos del año 28 y recuerda como su hermana Justina lanza dulces y flores a los estudiantes que eran llevados presos en los vagones del tren, hacia el castillo de Puerto Cabello. De esta revuelta estudiantil de 1928 dice Nazoa, fue "una gesta llena de poesía lírica y épica a la vez, en la que se estrenó una generación que después, al envejecer, le ha dado la espalda a este momento luminoso de su pasado". Cursando el segundo grado aprendió de su profesor Luis Villalba Villalba acerca del derecho del hombre a ser libre. Esa infancia pobre pero feliz algunas veces se vio entristecida por los sucesos de la época: entre ellos, la pavimentación de la calle de Monte Piedad, donde vió por primera vez hombres encadenados con sus trajes a rayas, en trabajo forzado a la vista de todos. También a los diez años fue testigo de la represión brutal a fuego de la manifestación de quienes se atrevieron a reclamar la libertad de los presos de La Rotunda, al cumplirse el centenario de la muerte de Bolívar.
Caracas era entonces un lugar del que poco se sabía en el mundo, sumido en deplorable atraso, y esa es la Caracas en que yo nací, la Caracas a la que perteneció mi familia, la Caracas de la que yo vengo, y por eso puedo hablar de ella con tanta propiedad (Nazoa, 1967).
El escritor Ildemaro Torres, cuenta estos detalles de la infancia de Nazoa, con el inicio de su escolaridad en la escuela El Buen Consejo, de la cual dice Nazoa que parecía desprendida de un bonito libro de lectura porque al frente le pasaba una quebrada y se llegaba a ella por un
puentecito; tenía una alameda que lindaba con el ferrocarril de La Guaira a cuyo paso vibraba todo el plantel:
Y entre la poesía de esa escuela, la de los trenes que rodearon mi infancia y esas imágenes, han dado una dirección a mi vida y señalado un destino a mi poesía y a mi condición humana. (Nazoa, 1967).
La educación primaria la completa Nazoa, en la Escuela Federal Zamora, ubicada frente a la Plaza de Capuchinos. En 1932 entró de aprendiz en una carpintería, al año siguiente fue botones y telefonista del Hotel Majestic y luego repartidor de una bodega en la Esquina de San Juan, poco después fue mandadero y barrendero del diario El Universal. Para este momento dominaba el idioma inglés, según relata en su libro Vida Privada de las Muñecas de Trapo.
Pronto me hice amigo de una popular dulcera negra de origen trinitario, que ponía su canasto de dulces todos los días en la esquina de sociedad, y con ella, sin que en mi casa lo supieran, aprendí mis primeras lecciones de inglés, socorrido también por un vendedor de tostadas que tenía su carro junto a las escalinatas de El Calvario. Papá quedó pasmado de la sorpresa al encontrarme una tarde en el Correo hablando con unos turistas norteamericanos que me había tomado como cicerone. Tendría yo entonces doce años. (Nazoa, 1974).
Se autodenominaba más cómplice, que hijo de Micaela González, de quien hereda su humor y comparte inquietudes sociales. Aquiles Nazoa fue ejemplo y sostén de sus hermanos menores Elba, Aída, Haydee y Aníbal para quienes funge de padre ante la temprana muerte de Rafael Nazoa. A los dieciocho años, convertido en jefe de familia, se traslada a Puerto Cabello donde trabaja como Guía Oficial en la Oficina Nacional de Turismo.
Se inicia en el periodismo como director del diario El Verbo Democrático, allí publica sus primeros versos. Un artículo escrito en 1940, en el cual critica la indolencia de las autoridades locales en la campaña antimalárica, le acarrea una demanda por el Concejo Municipal de la localidad y es encarcelado y luego expulsado del Estado Carabobo por el régimen de López Contreras.
Con emoción y lágrimas contó en muchas oportunidades a sus amigos, que antes de ser preso, recibió lo que entonces se llamaba un "escarmiento ejemplarizante ", que consistía en un paseo en un camión, con las manos amarradas, mientras un guardia le golpeaba la cabeza con un ejemplar del periódico donde aparecía dicho artículo y luego fue obligado a barrer las calles.
De regreso a Caracas, se desempeñó en Radio Tropical como ascensorista. A este sitio lo busca Pedro Beroes, quien lo pone en contacto con los jóvenes intelectuales del grupo Presente. Este grupo reunió jóvenes de diferentes tendencia entre los que se encontraron: José Fabián Ruiz, Héctor Poleo, José Ratto Ciarlo, César Rengifo, Oscar Guaramato, Juan Beroes, Antonio Márquez Salas, Rafael Angel Insausti, Gabriel Bracho, Morita Carillo y Héctor Mujica. Beroes lleva a Nazoa a trabajar con él y Kotepa Delgado al recién fundado diario últimas Noticias, en calidad de corrector de pruebas. Así retoma el periodismo, es la época cuando inicia su columna en verso "A punta de Lanza" firmada como Lancero y también publica sus versos en el diario El Nacional, y bajo el pseudónimo Jacinto Ven a Veinte, publica su "Teatro para leer" en el semanario humorístico El Morrocoy Azul. En este entonces, Mariano Picón Salas le dedica estos versos:

Aquiles no es talón; Nazoa naciente entre burbujas de su humor logrado grano de anís, jengibre confitado, apólogo venido del Oriente.
El milagro en la plaza del mercado: Aladino Nazoa. ¡Tan ocurrente! sombrero de metáforas bullente
en el que vive un mago capturado. transformación de las humildes cosas un vellocino de poesía dorada Aquiles, inventor de mariposas;
De estrellas nuevas en la madrugada trasciende de la burla de sus glosas una sirena azul, algo escamada...

A su vez, Luis Pastori, considera que Nazoa es precursor de la promoción literaria de 1942 por los versos que escribía para El Verbo Democrático en Puerto Cabello. Esta promoción estaba integrada por jóvenes que iniciaban sus publicaciones, realizaban sus tertulias en la esquina de San Francisco y se encontraban "unidos en un proceso de afinidades electivas, revelado por claras manifestaciones literarias". Nazoa participa de estas reuniones junto a Alarico Gómez, Gustavo Díaz Solís Pedro Francisco Lizardo, Juan Beroes, Antonio Márquez Salas, Alirio Ugarte Pelayo, Luis Eduardo Henríquez, Luz Machado e Ida Gramcko, entre otros. A esta generación se agrega otro grupo de poetas y ensayistas en 1948, que tuvieron en la revista Contrapunto "un vehículo de viva polémica literaria que aún no ha extinguido sus consecuencias" como lo expresa José Ramón Medina (Medina 1991), este escritor, considera que dos características identifican este esfuerzo unitario del grupo: la formación universitaria de sus más calificados representantes y su apego a responder a las instancias históricas de su tiempo; aceptaba y defendía los valores del hombre por encima de los simples valores estéticos como fuentes originarias de la obra literaria. "El localismo, el saber nativo con estos nuevos poetas alcanza una actitud y un cierto mensaje de más vibrante realidad y alto vuelo de creación". El hombre es el protagonista de la poesía. En la renovación se afirma la búsqueda de la expresión clásica.
Nazoa publica en 1943 su poemario Método práctico para aprender a leer en VII lecciones musicales con acompañamiento de Gotas de Agua, en este momento también salen a la luz numerosas obras de diferentes tendencias y de contrastadas experiencias, que son signo de riqueza y expresión lírica. Son de este año: El Viajero Inmortal de Otto De Sola, Jagüey de Héctor Guillermo Villalobos,12 Sonetos y Clamor de Sangre de Juan Beroes, En la Honda del Lucero de Julio Morales Lara, Liras de Vicente Gerbasi, El Alba al Alba de Juan Liscano, Escala de Soledad de Luis Eduardo Henríquez, entre otras, En estas obras abunda el verso libre, endecasílabos, octosílabos, tercetos, liras. Al año siguiente Nazoa publica en ediciones del grupo "Suma" otro libro de poesía Aniversario del Color, también en ese año se editan Sonetos de Jacinto Bombona Pachano, Canto de mi país en esta guerra, de Carlos Augusto León, Aldea en la Niebla de Manuel Felipe Rugeles, Cámara de Cristal de Ida Gramcko, La Viva Elegía de Pedro Francisco Lizardo. Entre estos libros, Medina destaca los Doce Sonetos de Pedro Beroes que van a causar gran impacto en le medio literario por considerarse una proposición a la vuelta a las fuentes del clasicismo; en tanto que:

Aquiles Nazoa perfila, por su parte, la noble sencillez de su verso, que consulta, con el brote de una gran lírica de espontánea vena y fresco ingenio, un maravilloso y tierno mundo poético que por su claridad, lo mismo que por la plasticidad y musicalidad de sus imágenes y recursos de la imaginación, está a un paso de ser, con su pura esencia, mundo de poesía infantil. El verso de Nazoa rehuye el retoque o artificio, para centrar su eficacia en el aliento emocional o en la imagen evocativa que retorna al tiempo en su inefable transcurrir hacia el pasado. (Medina, 1991).
En esta década se produce en Colombia un movimiento similar "el piedracielismo" y en España el "garcilasísmo ".
En 1944 viajó a Colombia por invitación de la revista Sábado en la cual trabajó durante un año. En noviembre de ese año publica en el diario El Nacional una entrevista exclusiva del candidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán, trabajo que da cuenta de sus conocimientos de periodismo y política latinoamericana. En 1945 obtuvo con una crónica el primer premio en un concurso organizado por el diario El Universal, con motivo del Día del Periodista.
Vivió otro año en Cuba. En La Habana dirigió la revista Zig Zag a la vez que participa en congresos y tertulias de poetas y filósofos cubanos. A su regreso al país asumió la dirección del semanario Fantoches, continuando la obra de su maestro Leoncio Martínez. En este tiempo contrae matrimonio con Estrella Fernández-Viña Martí, sobrina nieta de José Martí, quien muere a poco tiempo de esa unión a consecuencia de una tuberculosis. Al referirse a esa etapa de su vida, Nazoa la calificaba como un ciclo de intensa formación cultural.
En 1945 sale a la luz otro libro de humor: El Transeúnte Sonreído. Para entonces, Venezuela está gobernada por Isaías Mediana Angarita, militar que conduce al país dentro de un clima de respeto a la libertad de expresión y a la convivencia de distintas ideologías. Durante su gobierno ocurren dos sucesos que van a influir profundamente en Aquiles Nazoa: La pluralidad de partidos políticos y la modernización de la arquitectura de Caracas. Nacen dos partidos que han permanecido hasta la fecha en la vida política de Venezuela: Acción Democrática, y COPEI. Al eliminar el Inciso sexto de la Constitución Nacional, introducido por el General López Contreras en 1936 que prohibía el establecimiento del partido comunista en el país, surge el PCV. (Partido Comunista Venezolano), con el cual se va a identificar por un tiempo. En este momento se inicia la modernización de Caracas con la construcción de la urbanización El Silencio, según proyecto de Carlos Raúl Villanueva. En 1945 también ocurren hechos importantes en la política nacional e internacional: culmina la II Guerra Mundial, se produce la inmigración masiva europea, la persecución macartista en los Estados Unidos y la caída de los regímenes democráticos de América Latina, entre ellos el de Venezuela.
En 1948 recibe el Premio Nacional de Periodismo "Juan Vicente González" correspondientes a escritos costumbristas y humorísticos. En 1949, a pocos años de esa prematura viudez, contrajo segundo matrimonio con la joven apureña María Laprea, viuda de Raúl Estévez y madre de Raúl Estévez Laprea, a quien Aquiles crió como un verdadero hijo. Esta vez, su une a una mujer de gran inteligencia y amplio sentido de humanidad que está totalmente dedicada al hogar y a la crianza de otros tres hijos varones Claudio, Mario y Sergio. Esta unión le permite a Aquiles realizarse como escritor, su mujer lo atiende con absoluta devoción, comparte sus ideales, comprende su forma de ser y además de servirle de secretaria a tiempo completo es su más cercana crítica que se encarga de guardar, archivar y recoger todo lo que el poeta va escribiendo constantemente y dejando sin ningún cuidado por todos los sitios. Gracias a esa tarea de constante rescate se ha conservado gran parte de su obra.
Durante este período escribió guiones para el cine, entre ellos el cuento de Guillermo Meneses La Balandra Isabel llegó esta tarde (1949), El demonio es un Ángel (1949) y Yo quiero una mujer así (1950) Estas tres películas fueron filmadas por la compañía cinematográfica Bolívar Film: Realiza igualmente los guiones de Las Lanzas Coloradas de Uslar Pietri y un guión original Marcos Manaure, publicado en 1950, así como también los guiones de El gran Rebuzno, basado en relato de Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes y El Raspado sobre una obra homónima del Dr. José Izquierdo. Ninguna de estas películas llegó a filmarse.
Por breve tiempo se radica en Cagua donde dicta clases de inglés y castellano en el Liceo Froilán Correa. De nuevo en Caracas, realiza guiones para programas de la naciente televisión venezolana y que fueron trasmitidos por Radio Caracas Televisión: Museo Pintoresco, programa
de crónicas ilustradas. El Antifaz, cuento de carnaval con disfraces inventados por el autor. Sucre en Chuquisaca, cuadro de historia basado en una obra de Guillermo Francovich. En 1955 el Ateneo de Valencia en su colección Cuadernos Cabriales publica Caperucita Criolla, es el año del cuatricentenario de esta ciudad, año que transcurre entre celebraciones oficiales y protestas de los intelectuales que apoyan el polémico discurso de José Rafael Pocaterra.
En esta década del cincuenta, se da en Caracas una segunda época de esplendor. (La primera inaugurada con Guzmán Blanco de un estilo afrancesado). Surge la búsqueda de una nueva monumentalidad. Caracas se divide en dos partes con la construcción de la Avenida Bolívar. Se concluye la ciudad Universitaria, se construyen la autopista Caracas La Guaira y los superbloques del 2 de diciembre (hoy 23 de enero).
Toda Venezuela se encuentra bajo el predominio del poder y la dominación castrense. Se producen movimientos de represión contra el sector obrero y el país se retira de la Organización Internacional del Trabajo; se realizan protestas estudiantiles en los Liceos Fermín Toro y Manuel Antonio Caro. Consecuente en su apoyo a los obreros y estudiantes Nazoa es encarcelado y en 1956 expulsado de Venezuela por la dictadura de Pérez Jiménez y viaja a Bolivia. Al relatar su salida del país, le brotaban lágrimas de rabia y dolor: le avisaron de su expulsión unas horas antes y fue embarcado con las manos esposadas. Sólo después de estar dentro de la nave, supo que su destino era La Paz, capital de Bolivia. Al momento de despegar el avión el capitán, se dirigió a los pasajeros a nombre del gobierno para presentar disculpas por llevar a bordo un peligroso delincuente anarquista, asegurándoles que no los molestaría porque iba esposado y sujeto a su asiento.
Meses después se le unió su familia y cumplió su exilio integrado y agradecido con el país que lo acoge como un hijo. Forma parte del círculo de escritores de la "Peña Navia". Al año de su llegada funda y dirige la "Colección Popular Boliviana" editó varias obras de difusión continental y entrega al país valiosas antologías de sus cuentistas y poetas. Fue una época de absoluta pobreza. En reuniones de amigos, muchas veces mencionó agradecido el nombre de quien fuera allí embajador de Venezuela, el guariqueño Miguel Medina Ron, que a pesar de ser personal del gobierno que lo expulsó, le prestó ayuda en momentos en que literalmente, podía haber muerto de penuria e inanición.
Protegido por pseudónimos, Nazoa envía escritos humorísticos a El Nacional; un oportuno cheque de pago enviado por Miguel Otero Silva lo auxilia en uno de los peores trances de urgencia económica, cuando nació en La Paz su hijo Sergio. Años después, a comienzos de 1970 en su programa de televisión Las cosas más sencillas, hizo una hermosa evocación de Bolivia.

Yo viví unos años en aquel mundo y todavía no me he despojado de las imágenes que de allí traje, todavía estoy en el clima de la gran experiencia humana que es convivir con aquel pueblo, tan extraño a nuestras tradiciones, tan personal en las suyas, tan ferozmente apegado a su espíritu nacional, tan fiero en la defensa de sus valores sustanciales. (Nazoa 1972).

En La Paz publica dos importantes compilaciones literarias: Diez Poetas Bolivianos Contemporáneos en 1956 y al año siguiente Cuentos Contemporáneos Hispanoamericanos. Para despedirse del país en 1958 publica El Burro Flautista, con portada del artista boliviano Teddy Carrasco Núñez del Prado. Al año siguiente se realiza en Venezuela la segunda edición de esta obra por la Librería Pensamiento Vivo C.A. Caracas.
Cuando regresa a Venezuela en marzo de 1958, el periodista Federico Pacheco Soublet, lo califica como uno de los escritores latinoamericanos más brillantes del siglo XX, que regresa "sin odios ni rencores a continuar en la lucha contra la injusticia".
Comienza una etapa de amplia y variada producción literaria. Ese mismo año colabora en el semanario humorístico Dominguito de Gabriel Bracho, bajo el patrocinio de la Dirección de Cultura y Bellas Artes del Ministerio de Educación Nacional publica Poesía para colorear. Y con la Librería Pensamiento Vivo: Los Dibujos de Leo. En los cuales realiza la selección y co-mentarios, la segunda edición de El Burro Flautista.
En colaboración de su hermano Aníbal produce en 1959 un periódico humorístico de corta duración titulado El Tocador de Señoras y al año siguiente otro periódico El Fósforo de cuyo nombre el poeta afamaba que "lo podían raspar en cualquier momento" y así fue como ocurrió. Colabora con la Pava Macha, otro semanario humorístico.
En 1960 publica una hermosísima pieza de teatro para televisión Aviso Luminoso, donde con gran ternura describe la tragedia de los niños de los cerros de Caracas. Ese mismo año, ofrece dos nuevos libros de humor: El Ruiseñor de Catuche y Caballo de Manteca. Un año después edita una recopilación de poemas líricos con el sencillo título de Los Poemas. Para ese momento se encontraba de nuevo en mala situación económica, sus amigos colaboraron para costear la publicación e importantes pintores del momento realizaron afiches propagandísticos. En 1962 otras dos compilaciones de su propia poesía de humor: Mientras el Palo va y viene y Poesías Humorísticas y Festivas. El artista y humanista Pedro León Zapata, considera que Nazoa es el mejor humorista que ha existido en Venezuela y posiblemente el mejor de Latinoamérica.
Su rasgo distintivo era el de que no se parecía a nadie, lo cual distingue a cualquier persona genial. Todos los que estamos cerca del humor en Venezuela debemos muchísimo a lo que Aquiles Nazoa hizo. A veces, en algunos de los trabajos que uno realiza creyendo no estarse acordando de Aquiles, descubre que lo que un está diciendo, hace ya años que Aquiles lo hizo (Zapata 1998).
Continúa su producción en el mismo género publicando en 1965 Pan y Circo y al año siguiente, realiza una recopilación de poemas de humor en varios períodos de la historia venezolana, en una obra publicada en dos volúmenes, titulada Los Humoristas de Caracas.
En este período Venezuela estuvo gobernada por Rómulo Betancourt (1959-1964) y Raúl Leoni (1964-1969) miembros del partido Acción Democrática. Ante las elecciones de 1963, las cualses consideró ejercicio de manipulación y reiteración de mentiras publicó El Mismo Pianito al cual pertenecen los siguientes versos:

¿Qué adelanta el burro con seleccionar
el palo que encima le van a quebrar o con que lo dejen
el nombre indicar del próximo vivo que lo va a montar?

Es esta una época de lucha política, en la cual su constante ataque a la injusticia social le produce nuevos encarcelamientos y extremo acoso económico; su programa de teatro humorístico por televisión fue suspendido después de un teleteatro sobre Adán y Eva, por haber sido considerado contrario a la moral y las buena costumbres. Por otra parte, el trabajo realizado a favor de la revolución cubana transcribiendo los discursos de Fidel, fue considerado como un hecho acusatorio y el propio Partido Comunista de Venezuela le hizo sentir su más profundo rechazo.
El acoso político del cuerpo de seguridad del estado: la DIGEPOL junto a la escasez de trabajo y en consecuencia de dinero, lo obligan en 1963, a irse a vivir a Villa de Cura donde el amigo
Vinicio Jaén le ofrece vivienda. Así lo confirma Pedro Beroes (1977): "Cuando Aquiles Nazoa se retiraba a Cagua o Villa de Cura, no era por el deseo de cambiar de ambiente o de clima, sino porque su pobreza no le permitía vivir en Caracas, a pesar de que trabajaba como un galeote. " Desde allí continúa su trabajo de escritor y luchador popular.
Yo cantaba la lluvia y los membrillos yo cantaba las flores de la tierra; mi corazón fue niño por la sierra coleccionando ramos amarillos.
Pero escuché la voz de los sencillos campesinos y obreros de la tierra y vi sobre el amor venir la guerra con su turbión doliente de cuchillos.
Ay, todo era combate, sangre y muro¡ ¿Cómo pudo esta sorda mano mía cultivar su clavel entre las balas?
Cambiar quiero mi plata en plomo duro¡ quiero poner mi armada poesía
al lado de los picos y las palas¡
Sobre esta fidelidad a sus principios políticos, afaman Aureliano González e Ildemaro Torres.
Si Aquiles hubiera sido únicamente un cantor de la luna, con toda seguridad que no habría tropezado con la cantidad de penurias que debió soportar a lo largo de su vida, como consecuencia del aislamiento a que se le sometió, puesto que en tal caso la burguesía lo habría festejado y hasta habría exaltado la belleza de sus versos. (González, 1977).
Su carácter de revolucionario integral no le permitía hacer concesiones, por eso sufre permanentemente el hostigamiento de los sectores reaccionarios del país y también de la izquierda venezolana a quienes reclamaba la miopía política que los caracterizaba. Su compromiso con el pueblo y su forma especial de hacer entender las injusticias sociales, integraron su ideario político que le valió torturas, prisiones, hambres y exilios que nunca cobró. Así lo expresa el documento mencionado de González y Torres ante el l Encuentro de Cultura Popular realizado en Barquisimeto en 1977 donde reproducen una cita de Nazoa:

y eso fue así a lo largo de cuarenta años de mi vida política, que ahora no es política ni revolucionaria, porque el bando donde se supone que estaban mis simpatías, jamás me contó en sus filas, con carnet y dispuesto a sacrificar mi ocio con los pies encaramados sobre el escritorio de una curul de corrompido concejal o diputado al Congreso de la República " (González 1977).

ó Res-pública, como muchas veces él llamó al establo

"donde se ordeña el presupuesto en producción y distribución de la leche que tienen algunos, quesos que comen otros, la mantequilla de cobrarle al país cárceles, exilios y persecuciones de cuando eran jóvenes y podían correr amparados a tomar el primer barco, rumbo a tierras civilizadas donde harían pasantías técnicas de altos funcionarios, alejados del pueblo y sus penurias. (González, ob.cit)
A pesar de que Aquiles Nazoa no pudo cursar más allá del segundo año de bachillerato, llegó a poseer tal erudición que puede considerársele uno de los escritores latinoamericanos más brillantes del siglo XX. Un mes antes de su muerte había sido postulado por la Casa de las Américas de Cuba para el premio Nóbel de Literatura. La Academia de la Lengua de Dinamarca le concedió post-mortem el premio "Hans Cristian Andersen", personaje cuya obra admiró y que fuera inspirador de uno de los mejores poemas de la lírica venezolana: Balada de Hans y Jenny dedicada a María Teresa Castillo y que traducida a varios idiomas llegó al norte europeo, por lo que el Rey de Suecia lo invitó a visitar el país.
El sentirse venezolano y americano llevó a Aquiles Nazoa a soñar la gran utopía de la unidad y proponer un sistema de vida republicana, donde todos los países latinoamericanos formarían un sólo bloque fuerte y poderoso ante el mundo.
"Aunque parece increíble, Aquiles ganó dos premios de arquitectura", informa Héctor Mujica (1983). El primero por su ensayo sobre La Casa donde confirmó la tesis de la casa ideal, el segundo por la organización de un Congreso de Arquitectura en el cual participaron habitantes de los cerros de Caracas. En 1973 escribió Los sin Cuenta Usos de la Electricidad, obra científica que en un sencillo y poético lenguaje explica detalles sobre la influencia de la electricidad en la vida del hombre, los inventos, funciones y hasta nuevas posibilidades para el futuro. En 1967 recibió el Premio Municipal de Prosa, por su obra Caracas Física y Espiritual, libro especial-mente escrito para la celebración de los cuatrocientos años de la fundación de la ciudad. Aquiles se refiere a esa obra como un libro que no sigue un orden coherente ni régimen alguno:

Como el incurso en un caso de desahucio por demolición, en él he recogido apresuradamente los últimos cachivaches de mi corazón y de mi memoria. Historia, crónica, poesía, retratos amados, cambian en mi libro de una página a la otra, sin otro elemento de ensamblaje entre las partes que el secreto hilo de amor con que pacientemente me puse a unirlas.
Al igual que produjo obras de alto contenido científico, también como un extraordinario conocedor de arte, en 1968, inició la publicación de Historia de la Música Contada por un Oyente. En entregas mensuales, cada capítulo iba acompañado de un disco de larga duración, ilustrativo del tema producido por el músico Abraham Abreu. Un historia con abundante información sobre el tema, escrita en forma muy amena. Sobre esta obra el maestro Antonio Estévez dijo: " si Aquiles hubiera publicado este libro, seguro se habría ganado el premio nacional de música .. ¡sin haber escrito ni una sola corchea!"
Se puede afirmar que toda la escritura de Aquiles Nazoa estuvo marcada por una defensa obstinada de los valores culturales del venezolano así como toda su vida estuvo regida, según su propia confesión, por las tres simples pasiones enunciadas por Bertrand Russell: el Ansia de Amor, la Búsqueda del Conocimiento y una Insoportable Piedad por el Sufrimiento Humano.
El ansia de amor. comprende el amor a su ciudad. Caracas, es reconocida como una de sus grandes pasiones. Pedro Beroes (1976) en la presentación de una nueva edición de Caracas Física y Espiritual.
...vivo testimonio del infinito amor de Aquiles Nazoa por su ciudad natal. No es, precisamente, un libro de historiador, aunque su tema sea de historia en buena medida. Es, ante todo, un libro de poeta, lleno de magia, de encanto y de poesía, escrito con garbo y llaneza, como han de escribirse los grandes libros.... Es un verdadero devocionario del culto de Aquiles a la ciudad (Beroes 1976).

La búsqueda conocimiento, segunda de las tres simples pasiones, convierte a Aquiles Nazoa en un ferviente investigador; solía reunirse con los más importantes especialistas en ciencias y artes de Venezuela a los cuales acosaba con incontables preguntas y también con la gente sencilla del pueblo en quienes admiraba su sabiduría popular, no en balde en su credo destaca como un principio de fe "creo en los poderes creadores del pueblo". Su filosofía poética es en gran parte una recurrencia al saber popular. Esa preocupación e identificación con el pueblo lo condujo a participar en las ya descritas actividades relacionadas con la política, pero que la trascendían. Igual que su preocupación por la ciudad no se quedó en alabanzas a la ciudad o realizar críticas ante su destrucción, sino que lo llevó a organizar y realizar el célebre congreso de arquitectura en
el cual participaron los habitantes de los cerros caraqueños en búsqueda de soluciones a los problemas de urbanismo. Fue también un gran lector que además de poseer una amplísima biblioteca en su hogar, consideraba la Biblioteca Nacional, como una segunda casa la cual visitaba a diario y en ella pasaba largas horas consultando todo tipo de textos. El escritor Rafael Pineda, califica esa sabiduría de Aquiles Nazoa como "El saber regocijante".
Lo que cuenta: es el arte de expresar, y de expresar bien, lo que dignifica y conviene a la vida; la asociación de existencia y realidad, aún si vivimos llenos de fantasmas, la emergencia del espí-ritu si, menoscabada esa misma vida en cualquiera de sus aspectos, sufre igualmente la realidad. (Pineda, 1983)
A su vez, Ildemaro Torres, en su libro Aquiles Nazoa Inventor de Mariposas también destaca esta condición de poseedor de muchos conocimientos y su capacidad de transmitirlos:

figura clave en el mundo de nuestras letras y uno de los venezolanos más respetados, por su vastísima cultura, su capacidad de prodigarse y su decidida disposición a nuevas perspectivas en los campos del conocimiento y de la apreciación estética. (Torres, 1998).
Su compromiso con el pueblo venezolano y la piedad por el sufrimiento humano, tercer postulado de Russell, hacen de su escritura un arma contra dictaduras y totalitarismos que le acarrea cárceles y exilios.
Utilizando instrumentos tales como: la pluma, la tinta y la máquina de escribir y como materiales, las letras y los signos gramaticales, los unió y construyó un mundo de belleza, trabajó con ellos como cuando un carpintero fabrica su mejor mueble. Aquiles Nazoa se volvió `ebanista de la prosa y el verso. (Martínez, 2001).
En 1970 publica Humor y Amor de Aquiles Nazoa, una recopilación de su poesía humorística, que es con seguridad su libro más conocido y difundido. En el año 2002 llevaba más de treinta reimpresiones. Sin embargo al autor no le reportó ganancias económicas. En un momento de gran necesidad vendió los derechos de autor por la cantidad de cinco mil bolívares. Más de cuarenta libros publicados, dan lugar a pensar que hubiera sido poseedor de una gran fortuna, sin embargo nunca pudo disfrutar de bienes materiales. Vivió de su trabajo de escritor y con sus libros enriqueció muchos bolsillos ajenos.
Nunca le interesaron el dinero ni la figuración social. Vivió hacia adentro, plena e intensamente. Por eso vivió y murió en la pobreza y se contentó con lo estrictamente indispensable para a duras penas sobrevivir en un mundo que le envidiaba su bondad, su talento y los chispazos de su gracia. (Beroes 1976).
Dos de sus libros fueron declarados como "Mejor Libro del año", en 1974 con Raúl Santana con su Pueblo en el Bolsillo y en 1975 con Vida Privada de las Muñecas de Trapo.
Héctor Mujica (1979) considera que la escritura en prosa de Nazoa se suma tanto a la de los poetas prosadores de la generación del 18 en la cual se encuentran Fernando Paz Castillo y Andrés Eloy Blanco, como a los de la generación del 28 con Miguel Otero Silva, Antonio Arraiz y a los posteriores como Alberto Arvelo Torrealba, Juan Liscano y Rafael Pineda. Igualmente Mujica al calificar a Nazoa de "impar" lo considera legítimo heredero de Job Pim y Leoncio Martínez en el humorismo, de Rufino Blanco Fombona, Pedro Emilio Coll y Mariano Picón en la prosa, emparejado en la precisa adjetivación a los clásicos españoles.
Al idioma español, lo enriquece al incorporar con más naturalidad que predisposición, venezolanismos que su finísimo oído captaba primero que nadie y luego les daba carta de hispanidad en su cotidiana columna. (Mujica, 1983).
Mujica lo considera ejemplo paradigmático de lo mejor de nuestra prosa desde los Cronistas de Indias. En toda su obra Aquiles Nazoa compromete al lector a fijar posiciones, a meditar y asumir también una actitud crítica. Aún en aquellas piezas cuyo contenido es puramente anecdótico, el escritor deja acentuada la eterna contradicción entre el bien y el mal, lo bello y lo feo y tanto en su prosa como en su verso pone de manifiesto un excepcional dominio del idioma.
Como un maníaco cualquiera, Nazoa asumió el perfeccionismo. Algunas veces se le vio enfurecer porque en uno de sus libros salió un error de imprenta, y otras tantas se le vio sacar su pluma fuente para tachar con rabia aquella "y" que alguien intercaló en la primera frase de su CREDO cuando quiso decir que Pablo Picasso era el creador del cielo de la tierra.
En Venezuela Suya, el poeta se muestra como ilustrado lingüista que utiliza y explica términos y raíces indígenas que forman parte de nuestra lengua actual y que han sido un aporte de América al castellano.
... La indígena palabra coroto, es usada para mencionar cualquier objeto indeterminado. En Caracas corotos son los tanto los víveres que se han comprado para la comida del día, como los muebles de la casa, los útiles escolares, así como los juguetes para los que hemos reservado el tierno diminutivo de coroticos. Cuando el vocablo es movilizado en corrillos políticos, ha de sobreentenderse que se trata de la silla en que toma asiento para ejercer su mandato el presidente de la República. (Nazoa, 1974).
Aquiles utiliza la palabra precisa, domina perfectamente su musicalidad y se convierte en maestro del ritmo. Por esa precisión sus sonetos son tan perfectos y su prosa limpia y brillante.
Esa búsqueda incesante de melodía y ritmo en las palabras y el innato sentido de buen uso de la lengua, lo llevaba a escribir, tachar, volver a escribir y de nuevo tachar, repitiendo la acción tantas veces como fuera necesario para lograr el término exacto que necesitaba para expresar su idea.
Quienes trabajaron a su lado conocieron su forma compulsiva de buscar la perfección de la forma y recuerdan cómo usó casi veinte cuartillas para escribir un poema que sólo tenía tres versos dedicado al escritor Alejo Carpentier:

Llega Alejo Carpentier mi dulce amigo haciendo gargarismos
con sus bellas palabras

Este poema lo repite en francés e inglés en el libro Vida Privada de las Muñecas de Trapo (1976). Su ligereza verbal estaba en relación inversa a su escritura calmada, estudiada y precisa. Solía realizar conferencias en las cuales el público intervenía con preguntas y comentarios. El público que asistió a una de éstas, en Puerto Cabello pudo comprobarlo cuando un joven aprovechando la breve pausa que hizo para tomar agua, lo increpó: "Señor Nazoa, usted que sabe tanto, dígame cuál es la diferencia entre mango y manga ". Nazoa, le respondió aún sin devolver el vaso sobre la mesa ni hacer ningún otro comentario, "manga es de las camisas, mango de los sartenes ". Ante el asombro de la audiencia y del joven que más que sorprendido quedo avergonzado, continúo impasible su conferencia. Igualmente en un restauran de la misma ciudad, pidió un vaso de agua y el mesonero con fuerte voz de sabelotodo repitió "un vaso con agua" lo que hizo que el poeta con ungida humildad le replicara: Si señor, tráigame ese vaso con agua, pero también, un plato con sopa, una jarra con jugo, un litro con leche, una lata con cerveza, una cesta con pan, una totuma con mazamorra, una caja con frutas, una copa con vino, una cajetilla con cigarrillos, un paquete con harina, una olla con caraotas, y si no es mucho pedir, un saco con cemento y un barril con petróleo. De no haber sido interrumpido por el maestro Antonio Estévez
que se quejaba de hambre, los comensales amigos habrían pasado todo el día expectante ante una infinita enumeración de continentes y contenidos.
Aníbal Nazoa al referirse al libro Raúl Santana con un Pueblo en el Bolsillo, dice:

En un país que reniega de su historia y se burla de sus propios valores nacionales para bailar el alegre son que le toca la cultura importada de los Estados Unidos, la obra de Leo, el Jobo y Aquiles, queda como testimonio fehaciente de cuanto ha pasado y algún día cuando la decencia y el espíritu nacional hayan reconquistado a Venezuela, serán el archivo al cual habrán de recurrir inevitablemente las nuevas generaciones en busca de las coordenadas de nuestra verdadera cultura. (Nazoa Aníbal. 1976).
A su vez, Rafael Domínguez Sisco (1976), presentando el mencionado libro sobre el museo de Raúl Santana, en su condición de Presidente del Concejo Municipal de Caracas, expresa:

Aquiles Nazoa, caraqueño y poeta hasta la muerte: talento, sensibilidad, corazón y voluntad siempre al servicio de la ciudad que lo vio nacer. Con su extraordinaria capacidad para dignificar y engrandecer "las cosas más sencillas", hasta convertirlas en materia de poesía, Aquiles Nazoa describe - tal vez descubre - el espíritu antiguo de Caracas, inédito para las generaciones actuales. Se trata de escenas populares, personajes de campanillas, tipos de la calle, costumbres, ritos, etc., que hace sesenta o más años le dieron vida tono y acento a la pequeña ciudad de ciento cincuenta mil habitantes, ya desaparecida, y que poco o nada tiene que ver con esta moderna Caracas tan rica, tal vez opulenta, pero tan pobre de espíritu, y dueña de la más grande y poderosa de nuestras industrias: la fabricación de locos, neuróticos y delincuentes "... (Domínguez 1976).

Evocación, Realidad y Sueño de Caracas. Proyecto y esperanza de mejores tiempos.

Aquiles Nazoa es un escritor seducido por su ciudad. Por su comportamiento típico de los caraqueños de su época, puede considerársele genuino representante de la caraqueñidad y el caraqueñismo. Según esta primera cualidad, su escritura condensa la ironía con la guasa, especie de humor que utiliza en la crítica. Se ha llamado caraqueñismo, una característica de los habitantes de la capital, que consiste en considerar a Caracas único asiento de la civilización, el modernismo y el progreso.
La memoria de Caracas es hecha de muchas memorias que le permiten a Nazoa recordar e imaginar su ciudad. Caracas cambia, se transforma con el curso de los años, no es ni debe ser siempre la misma: Una, es la que ha llegado a ser con su violencia y destrucción, otra la que evoca con la nostalgia de lo que fue, cuyo pasado quedo inscrito en sus calles, y lugares.
La Caracas del imaginario de Nazoa, es una ciudad especial donde abundan líricas descripciones del paisaje urbano, de hechos y personajes. Describe una ciudad idealizada, donde entra en contacto directo con hechos nimios de la vida cotidiana de su gente. En su libro Las Cosas más Sencillas (1972), acepta abiertamente que la Caracas que evoca y que "es más humana y más grata que la de sus hijos, tal vez sólo exista en la imaginación". Nazoa reitera que solía confundir su gran memoria de niño con su imaginación y en muchas de sus conferencias agregaba la frase "eso pudo haber sido verdad".
Para Nazoa, Caracas parece estar en el pasado, afirma Beroes, (1977) "...evocación pura, que consiste en no ver las cosas directamente, como son en la realidad, sino en evocarlas con la imaginación, convertidas en recuerdos".
Si bien Nazoa habita en otra ciudad, que ciertamente puede estar situada en el pasado, lo hace bajo el convencimiento de encontrar allí una señal que le sirva de guía en el futuro.
Años después de su muerte algunas de sus ensoñaciones y realidades han sido convertidas y desarrolladas en propuestas por algunos escritores como Arturo Almandoz, Oscar Yánez y Niño Araque quienes lo han hecho a través de ensayos y crónicas periodísticas. Esta afirmación conduce a una interrogante: ¿qué se propuso Nazoa, al escribir sobre la ciudad?. Múltiples respuestas irán surgiendo de la lectura de sus obras, sin embargo en la introducción a Caracas Física y Espiritual, se adelanta en dar una primera respuesta:

He aquí que me senté a escribir un libro sobre Caracas y lo que me salió fue un kaleidoscopio. No por el estilo, sino por los temas, mi libro a lo largo de su lectura irá dejando en el alma del lector un reguero de cositas pequeñas y coloridas... desechos del tiempo cuyo destino es la diáspora y el olvido... " (Nazoa 1967).

En su literatura, Nazoa intenta rescatar para el futuro la imagen de una ciudad que está en perenne transformación a riesgo de perder su identidad y de transformar sus valores. Deja constancia de una ciudad que desaparece como tal, para convertirse en una metrópolis babélica, dura y agresiva.
Cabrujas (1988) señala que gracias a una actitud demoledora la ciudad pierde su memoria:

Siempre he pensado que Caracas es una ciudad en la que no puede existir ningún recuerdo. Es una ciudad en permanente demolición que conspira contra cualquier memoria; ese es su goce, su espectáculo, su principal característica. En algún momento de mi vida me he horrorizado ante esa situación; hoy no. Hoy pienso que es una legitimidad, y así como hay pueblos que construyen hay otros que destruyen. (Cabrujas, 1988).
La nostalgia por una ciudad y un modo de vida que ya no existe, está presente en toda la literatura de Aquiles Nazoa, a pesar de que en muchos párrafos de Caracas Física y Espiritual, pretende defenderse de ser un "nostalgioso". Aún en los escritos donde más vehementemente retrata la realidad de la ciudad, se siente la nostalgia por un pasado no muy lejano.
Nazoa cumple con resaltar y denunciar abiertamente las transformaciones violentas que Caracas sufre con la obra de cada gobierno que desea cambiar la cara de la ciudad según su política y gusto personal.
En Caracas Física y Espiritual, realiza un recuento histórico de lo que denomina "feísmo estético" que considera como una "enfermedad hereditaria" de los gobiernos, especialmente de los militares. Reconoce la realidad de su Caracas y denuncia con verdadera pasión el proceso de destrucción de la misma. Considera que este proceso es causa y consecuencia, del perjuicio que es capaz de causar el dinero cuando pretende reemplazar la Cultura. Para precisar su afirmación, señala dos formas perniciosas de la riqueza que lleva a convertir la capital en "una de las ciudades más desagradables del continente": una es, la estrechez de una clase media urbana casi iletrada enriquecida por la usura, el juego de caballos o la importación de baratijas y la otra el aldeanismo de algunos propietarios que llegan a la capital en busca de negocios productivos, aldeanismo que también llevan muchos gobernantes que quieren imponer a la capital "cualquier adefesio que hubieran soñado para la Plaza Bolívar de su pueblo".
Por su condición de poeta Nazoa pretende poetizar la ciudad. Caracas que es una realidad, no es en sí poética. Jorge Luis Borges, afirma que las cosas no son intrínsecamente poéticas, que para ascenderlas a poesía necesitan ser vinculadas al vivir de la gente "que nos acostumbremos a pensarlas con devoción. Las estrellas son poéticas, porque generaciones de ojos humanos las han mirado y han ido poniendo tiempo en su eternidad y ser en su estar... (Borges, citado por Vicente,1999)
Caracas es un tema, una realidad que debe ser poetizada. Nazoa comprende esta necesidad y se muestra como un poeta nostálgico y memorioso. Ve la realidad del presente como quien se asoma al espectáculo de la ciudad con incomodidad y dolor pero que siempre deja ver en el fondo un especial optimismo melancólico, porque él, esta seducido por su ciudad y se propone fomentar en otras personas el amor a Caracas.
En ningún momento pretende ser el único enamorado de su ciudad, en Caracas Física y Espiritual, busca frases y figuras que apoyen su ideario. Así comienza con una frase del Libertador:

...mi derecha estará en las bocas del Orinoco, y mi izquierda llegará hasta las márgenes del río de la Plata, mil leguas alcanzarán mis brazos, pero mi corazón se hallará siempre en Caracas. Simón Bolívar.
Esta devoción de Aquiles Nazoa a su ciudad deriva no sólo por haber nacido en allí sino principalmente por haber establecido con ella una estrecha relación vivencial, con un desarrollado sentido de pertenencia de la ciudad. En todos sus textos se encuentra este sentido de posesión urbana. Esto implica a su vez, que existe una barrera entre un interior propio y un exterior ajeno. Caracas, ese interior propio denota en su escritura, que es un ente superior al exterior ajeno. De allí se puede concluir que el escritor considera que la capital es la fuente de la civilización, la ciudad que da la pauta sobre los usos y costumbres del país.
En su descripción de Caracas, el autor va vinculando la realidad con la poesía, poniendo tiempo y espacio en su imaginario. En Nazoa, "el tiempo es lento, casi moroso. Discurre con serenidad y parsimonia. Es el tiempo propio del recuerdo", dice Pedro Beroes (1977), al referirse a la evocación de los recuerdos de la niñez y la pequeña historia del barrio y de él mismo. En su descripción de los cementerios Nazoa funde el tiempo y el espacio.
Sin pretender ser un texto de historia, Caracas Física y Espiritual, va señalando los tiempos de la ciudad, no en forma cronológica sino en función a la narración de episodios concretos que tienen una significación especial en cada uno de los momentos de Caracas y que por tanto dan cuenta del carácter de la ciudad y sus gentes.
Evocación y realidad también se juntan cuando el autor habla de Caracas en Venezuela Suya. Surge la necesidad de mostrar la ciudad tanto a los turistas a quienes está destinada la obra, como a sus propios habitantes. En la forma que hila su relato, se infiere que intenta presentar a los caraqueños una ciudad real pero destacando su parte más hermosa, con el fin de que éstos se apropien y se identifiquen con ella, para lo cual hace resaltar la hospitalidad y la belleza de su gente y sus sitios.
Existe en el imaginario de Nazoa, una historia narrada a través de grandes contrastes: se puede observar al lado de la apología de héroes, la presencia de personajes comunes y junto al relato de acciones heroicas aparecen las vivencias de la vida cotidiana. Igual que describe las hazañas de los héroes de la historia, Nazoa contempla y alaba personajes comunes que poblaron Caracas, como son el amolador de cuchillos, el pandehornero y el vendedor de pavos.
Penetrar la intimidad de la ciudad a través de estos relatos permite darle realidad a la ciudad. Lejos de abstracciones, estas pequeñas realidades conducen al encuentro de otros símbolos. Es un nuevo mundo de relaciones que son punto de partida y punto de convergencia de ideales.
Cada escritor, al apropiarse del espacio de una ciudad, tiene dentro de esta, otro espacio que resalta con especialidad. Tal como Jorge Luis Borges en su Fervor de Buenos Aires, toma como espacio el arrabal, el espacio resaltado en la Caracas de Aquiles Nazoa, es el centro de la ciudad con sus teatros, plazas, río, y esquinas donde se conjuga la vida caraqueña y donde han ocurrido los hechos de la historia. En el centro se construye y se destruye la caraqueñidad. También en el centro de Caracas desfilan los personajes populares y en él se inicia la modernización con la construcción de El Silencio. A la vez, como símbolo de la destrucción de la tradición arquitectónica, señala con dolor la caída del Hotel Majestic, para construir el Centro Simón Bolívar. Esta demolición que se realizó con gigantescas mandarrias en forma de bolas, fue presenciada por millares de caraqueños que se arremolinaban en los alrededores. Igualmente, Nazoa eleva su voz de protesta ante el derrumbe de la casa de Francisco de Miranda y la división de la ciudad con la Avenida Bolívar, construida para el paso veloz de los vehículos, a la vez que impide que el peatón pueda atravesarla con facilidad y comunicarse con quienes hasta entonces habían sido vecinos del mismo barrio, rompiendo así un ritmo de vida.
En una exploración pausada del espacio urbano, se detiene a detallar las casas que sufren también el rigor del tiempo. En una hermosa imagen de evocación y realidad reflexiona como las casas, al igual que la gente se desfiguran con el tiempo "elegantes salas donde sonaron líricos pianos han pasado a ser ventas de repuestos o depósitos de pescado salado".
El tratamiento del espacio urbano en Nazoa, va más allá de la descripción de la memoria física que va a servir de escenario para dar vida a personajes. La representación de estos espacios, planimétricamente, se realiza por escalas.
En Caracas Física y Espiritual, Nazoa utiliza su escala menor en la Caracas que recorre el Guaire de oeste a este, con el Ávila marcando el norte separando la ciudad del mar y ubicando la entrada de ella, al Sur el Valle.
En Venezuela Suya, utiliza lo que podría llamarse una escala intermedia: Caracas aparece relacionada con un espacio mayor, que es el país entero.
Para la obra Raúl Santana con un Pueblo en el Bolsillo, el autor se vale de una escala mayor a la de todos sus escritos sobre Caracas. La ciudad aparece retenida en el tiempo y espacio de Raúl Santana, fabricante de figuras en miniatura, símbolos ¡cónicos de la época en la cual vivió este autor. Las figuras del museo Santana se refieren a la Caracas sencilla que existe en una época que ya no tiene el esplendor guzmancista y que aún no ha entrado a la modernidad. Nazoa que vivió en esa Caracas, es la voz más autorizada para cantarla y describirla.
Esta obra es un palimpsesto literario de un documento hecho a mano, materializado en pequeñas figuras de barro por el artista Raúl Santana y que bajo la denominación de "Museo Criollo" se conserva en el Concejo Municipal de Caracas. Este museo es un escenario que sirve a Nazoa de coartada para hilar pequeños relatos donde cobran vida los personajes, el habla, la arquitectura y cierta atmósfera citadina que aquí se transforma en un conjunto de estampas de Caracas.
La ciudad que quedo plasmada en esa representación de Santana, como un conjunto de seres que van en retroceso, es decir en el enves de la creación. Es como si los habitantes de la ciudad después de haber sido de carne y hueso, de músculo andante y alma llena de pasiones, se transformaran en figuritas de barro. El vendedor de lotería, el frutero, el chichero, el fotógrafo y todos los pregoneros de Caracas se han marchado por la puerta trasera, toman la ruta del éxodo diciéndole adiós a la Caracas del recuerdo, justo en la mitad del siglo XX.
El cronista de Caracas, Enrique Bernardo Núñez, a finales de la década de los cuarenta, observó que la ciudad ya se encontraba en la ruta de un gran escape, la deserción campesina era alarmante y la capital se llenaba de ellos y de la gente de post-guerra venidas de Europa, "esta humanidad trae consigo su propia arquitectura", otros modos de pensar y de vivir. Advirtió sobre los cambios violentos de la ciudad y predijo las consecuencias que traerían. Con todo, se atrevió a pronosticar:

... "mañana tal vez, algún escritor se cuente entre sus descendientes. Sentado cerca de su ventana contemplará la noche serena, las estrellas errantes. La brisa esparcirá en torno suyo el secreto de las cosas de las generaciones desaparecidas. Y movido por la ternura del cielo, por el amor a la ciudad que ha visto desde niño, acaso escriba un bello libro". (Núñez 1947).
Veinte años más tarde, cumplidos sus temores y desaparecida la ciudad de los techos rojos, Aquiles Nazoa hizo realidad su más caro deseo al escribir Caracas Física y Espiritual. En esta obra y en las otras dos que se han analizado para este estudio Venezuela Suya y Raúl Santana con un pueblo en el Bolsillo, está la Caracas del imaginario de Caracas en su triple condición de evocación, realidad y sueño.
Al hablar de Caracas la escritura de Nazoa compromete a fijar posiciones, a meditar y asumir una actitud crítica, aún en aquellas piezas cuyo contenido es puramente anecdótico. En su prosa como en su verso pone de manifiesto un excepcional dominio del idioma.
En 19781a Dirección de Cultura de la Universidad Central de Venezuela inicia la publicación de sus obras completas, bajo la dirección del Dr. Elio Gómez Grillo. Ese mismo año se inicia el trabajo con la impresión de la obra de Teatro. Continúa con Papeles Líricos, poesía de 1942 a 1976 y del cual se han realizado cerca de veinte reimpresiones, sigue con dos tomos de Prosa. En 1983 se paralizó el proyecto y han continuado las reimpresiones de estos textos.
A partir de 1990 la Fundación Ekaré del Banco del Libro ha publicado varios de sus textos, como obras dedicadas a los niños, Nazoa en multitud de ocasiones declaró que no creía en la literatura infantil, "los escritores subestiman al niño al escribir para ellos en una forma diferente. La poesía es una sola y la sienten y disfrutan niños y viejos por igual"
Al momento de su muerte el poeta se encontraba escribiendo simultáneamente tres libros: Navegantes de Colores; libro dedicado a los papagayo con hermosas ilustraciones de estos, realizados por los grandes maestros de la pintura venezolana contemporánea; Genial e Ingenioso -La Obra Literaria y Gráfica del Gran Artista Caraqueño Leoncio Martínez; con abundantes ilustraciones y comentarios, y una recopilación de poesía lírica, con el título Amigos Jardines y Recuerdos. Estos libros fueron concluidos por sus amigos más cercanos que conocían gran parte de los trabajos que se incluirían en cada una de ellas. Igualmente estas personas, tuvieron la tarea de ensamblar tres versiones de la obra teatral El Espantapájaros que recogieron del pequeño Volswagen donde tuvo el fatal accidente aquel 25 de abril de 1976.
La muerte de Aquiles Nazoa puso de manifiesto el sentido esperpéntico de los venezolanos. Se decreto duelo oficial durante tres días. Se le condecoró postmorten por el Presidente de la República. Algunos ministros lo llevaron en hombros por la Plaza Bolívar. Su cadáver anduvo de la Ceca a la Meca: de la Funeraria Vallés al Concejo Municipal; del Concejo a la Plaza Bolívar, de la Plaza Bolívar a la Universidad Central y, finalmente, al Cementerio General del Sur. ¿Alguien pensó en la voluntad de Aquiles Nazoa ante tanta faramallería? (Beroes 76).

BIBLIOGRAFÍA
DEL AUTOR:

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ZAPATA, Pedro León (1967) Mis Caracas, (1967) Caracas. Círculo Musical álbum No 15

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